09 septiembre 2012

Muestra de Julio 2012: Los 80's!!!

Estos son algunos videos publicados en youtube de la última muestra de mis alumnos de Canto, en Julio 29 del 2012 en el Teatro del Viejo Mercado.

El leit motiv fué la música popular de los 80´s donde los alumnos eligieron canciones de la época exclusivamente.

En las muestras buscamos la interpretación integral para escenario donde se tiene en cuenta desde la escenografía, el vestuario y maquillaje hasta el acting, el baile, presencia escénica y por supuesto lo más importante: la interpretación vocal.

Al armar los cuadros trabajamos en conjunto con los alumnos la idea de presentación y representación de cada canción. En esta ocasión incluímos el armado y montaje de videos alusivos que funcionaron como escenografía en algunos casos y como anclaje de interpretación en otros.

Todos los alumnos comenzaron de cero conmigo el trabajo vocal, por ello me siento especialmente orgullosa de presentarlos, ya que todos y cada uno de ellos pusieron lo mejor de sí para llegar a la muestra. No todos poseen la misma habilidad natural, cada quien se esfuerza en superar sus limitaciones, y en todos los casos es el premio al mérito del trabajo y compromiso. Todos ellos son amateurs pero todos ellos buscaron actuar de la manera más profesional de la que son capaces. Los alumnos que llegan a la muestra son, a su vez, inspiración para aquellos alumnos que recién empiezan y que aspiran a su vez alcanzar el nivel necesario para unirse al grupo de cantantes.

Tanto en el escenario como en back stage reina la camaradería, la mejor predisposición y la buena onda. Es una fiesta para todos y todos estamos en el mismo bote.

Agradecemos a los guitarristas que nos acompañaron y ayudaron a embellecer los cuadros.

Ya estamos preparando la muestra de Diciembre, donde van a incorporarse nuevos cantantes, y donde los que ya se presentaron van a mostrar sus mejoradas habilidades proponiéndose canciones más complejas.

La música es un juego, y como todo juego para disfrutarlo a fondo hay que comprometerse a fondo.

Que lo disfruten!


La Herida de Paris, Cantada Por mí, acompañada por Jimena, Adrián Y Nahuel

       Jimena, cantando En Blanco y Negro

  Camila y Romina en dúo para Costumbres Argentinas

               Francisco y Laura en dúo cantan Prófugos

                  Kiss cantado por Victoria

      Adrián imitando a Freddy Mercury en Hammer to Fall

                                         
        Francisco y su versión de Suedehead

           Melina Canta Livin' On a Prayer

Florencia Y Adrián en una versión Lolita de Sweet Child 'o Mine

                                         
        Melina y su versión de Addicted to Love

                                     
        Gastón canta Should I Stay Or Should I Go!

                                         
           Florencia interpreta Woman in Love

                                               Romina canta Día de Domingo
                 

                    Jimena canta, baila e interpreta Total Eclipse of the Heart junto a Francisco

           Melina y Patricio en dúo cantan y bailan su versión de I've Had the Time of my life

                                         Camila y su versión de Tainted Love

                                            Candy cantado por Adrián y yo


                  Roles intercambiados en el dúo de Camila y Gastón para One Way Or Another

                                       Patricio y su versión acústica de Is This Love

                                     

24 diciembre 2011

FELICES FIESTAS Y PRÓSPERO 2012!

Mucho se habla últimamente de los variados significados del 2012: los cambios que trae, las crisis,  las oportunidades y hasta del fin del mundo!

Quisiera recordarles, humildemente y desde este foro que los cambios no vienen solos. Los cambios los creamos nosotros aprovechando oportunidades, cambiando la manera de ver las cosas, navegando nuestro interior cotidianamente para encontrar el camino verdadero de la felicidad.

Y algo curioso: si bien se mira el mundo cambia cada día. La vida no se repite a sí misma nunca, ni aún con una rutina estricta. Cierto es que cada día sale el sol y luego la noche, cierto también que luego de un día otro viene y sin embargo es siempre diferente.

Y también nosotros cambiamos constantemente, pequeños cambios las más de las veces, aún imperceptibles pero ahí están y ahí estamos siempre distintos, siempre originales.

Les propongo estas fiestas intentar ver en cada persona con quienes compartamos un momento los cambios que han operado en ellos. Desde lo más evidente como las ropas y el cabello hasta lo más profundo como alguna palabra o un gesto que muestren un destello del alma. Y les propongo también buscar los cambios en lo que los rodea porque hasta lo que parece permanente también cambia.

Finalmente obsérvense uds. mismos, los cambios que han pasado desde hace un año, cinco años, diez, y así remontarse hasta la niñez. Observemos en nosotros mismos cómo hemos cambiado pero también qué es aquello que ha permanecido inalterable a través de los años. Porque algo hay que nunca cambia, algo que no necesita de mantenimiento, maquillajes, cirugías, análisis. Algo que ilumina con la misma intensidad del primer día, algo que nunca envejece, que nunca se quiebra ni se lastima ni se desgasta, algo que brilla en la mirada y nos devuelve en un instante la juventud aparentemente perdida. Ese algo que es eterno y que nace con cada uno de nosotros, pero también ilumina todo aquello y aquellos que nos rodean.

Ése es mi regalo hoy para todos uds., recordarles que en este universo perfecto del que somos parte: NADA SE PIERDE, TODO SE TRANSFORMA.


La transformación, el cambio es belleza en movimiento. Ése es el regalo para todos nosotros, un regalo que está allí para aquel que sepa apreciarlo. 

11 octubre 2011

Resistencia y flujo.



Hace ya un tiempo que quiero referirme al tema de la resistencia y su relación con la energía. Es un tema que considero de gran importancia porque, como toda verdad absoluta, y por tanto incontestable se manifiesta tanto en el plano físico como en el intelectual, emocional y espiritual. Y debo decir que, como regla de vida sólo considero verdad a aquello que se verifica en todos los planos de la existencia de igual forma: tanto es arriba como abajo. 




En términos físicos: La resistencia eléctrica de un objeto es una medida de su oposición al paso de corriente.




El otro día escuché una verdad tan simple como lógica que me llenó de alegría: "No somos entes físicos tratando de vivir una vida espiritual sino entes espirituales aprendiendo a vivir una vida física" Si logramos entender las leyes físicas absolutas e incontestables que rigen la vida en el plano físico sin dudas comprenderemos su accionar equivalente en otros planos. 


Esto que suena tan lógico, tan frío, que está muy bien para pensarnos como seres que responden a un orden -aunque desconozcamos mayormente ese orden- no alcanza si sólo tengo la palabra, mí palabra subjetiva para probarlo.Y el tema me daba vueltas en la cabeza: ¿Cómo puedo expresarlo de manera que el principio de resistencia se entienda en otros planos no físicos? ¿Cómo puedo probarlo en el discurso, cuando no tengo acceso directo para demostrarlo físicamente? 


Apliqué en mí este mismo principio y en vez de resistirme a la corriente permití su paso: si lo que busco es una respuesta y no permito el paso de la corriente que me trae esa respuesta interponiendo continuamente la pregunta genero resistencia. Si aquieto la mente, si propongo la pregunta y dejo luego el paso libre a la llegada de la respuesta, ésta se presenta en forma más o menos inmediata. Y así sucedió.


Esta mañana, en ese momento entre el dormir y el despertar recordé una película que ví en mi adolescencia y que dejó huella por su creativa manera de presentar el tema de la resistencia. Ya entonces sin saberlo el tema me interesaba sobremanera. La película se llama "Laberinto" Con Jennifer Connelly y David Bowie. Trata de una adolescente que se resiste, como todo adolescente, al proceso que lleva de la infancia a la adultez. Sus padres le dejan a su hermanito, un bebé apenas, a cuidar por unas horas. El bebé es raptado por el Rey de los Goblin y para recuperarlo la protagonista debe ir a buscarlo a un laberinto en un mundo fantástico. Bastante le cuesta llegar hasta el laberinto cuando frente a las murallas advierte que no hay puertas de entrada, por más que camina y corre no encuentra por dónde pasar. Se desespera, corre más, gasta más y más energía, se resiste a la idea de una muralla sin entradas. Eventualmente, agotada se detiene. Y es entonces, en la quietud, que descubre que, de hecho, la muralla estaba plagada de entradas sólo perceptibles a la mirada atenta. 


Entonces recordé uno de mis cuentos favoritos de Kafka: "Ante la Ley". "Ante la Ley hay un guardián. Un hombre del campo se acerca a este guardián y solicita permiso para entrar en la ley, pero el guardián dice que en este momento no le puede permitir la entrada..." La puerta de entrada está abierta. El hombre del campo la vé ante él, sólo unos pasos que lo separan de lo que viene a buscar. El guardián no hace nada más que cuidar la puerta. No acciona físicamente pero lo amedrenta con su figura, con sus palabras: le promete que luego de él y de ésa puerta hay otras puertas y otros guardianes a cual más fuerte e intimidante. El hombre hace todo lo que se le ocurre por convencer al guardián para que lo deje entrar. Pasan los días, los meses, los años. La puerta de entrada a la ley siempre abierta y siempre el guardián custodiándola. Finalmente al hombre le llega su hora y antes de morir interpela al guardián: "-Todos tratan de llegar hasta la ley -dice el hombre- ¿Cómo es que durante todos estos años a excepción mía nadie ha exigido la entrada?. El guadián se da cuenta que el hombre ya está cercano a su fin y, para llega a su oído, que ya se extingue, le grita: - Nadie más que tú podía conseguir la admisión por aquí, porque esta entrada estaba destinada sólo a tí; ahora me voy y la cierro."


Todos buscamos la entrada, la puerta, el camino, la manera. Pero esa puerta, esa entrada ese camino que sólo nos corresponde a nosotros SIEMPRE estuvo allí. Lo extraño es que no sólo no la vemos sino que incluso frente a la puerta, al camino, a lo que más deseamos nos decimos que no es posible, que no podemos. ¡Cuantas veces escuché decir "no puedo" ante las más insignificantes tareas! ¡Cuántas excusas ante el simple respirar! Resistencia pura y simple. Y en ése resistir ¡Cuanta energía desperdiciada! Energía de vida: ¡Nuestra energía, nuestra vida! ¡Cuántos libros leídos, cuántos consejos de amigos, familiares, sacerdotes, profesionales de la salúd y gurúes varios! Se nos va la vida buscando puertas que nos resistimos a atravesar. Y no es que allí termine la cosa, atravesar la puerta no es más que el comienzo pero un comienzo que marca un antes y un después, un comienzo cuyo empuje nos arrastra con su inercia hasta la meta. Y la puerta siempre allí, muerta de risa. Y uno siempre del otro lado, haciendo fuerza para entrar o negándose de plano a dar el primer paso. Porque el exceso de empuje tanto como la inactividad son las dos caras de la misma moneda: tanto se resiste el que quiere ir más rápido de lo que puede como el que no quiere avanzar en absoluto. 


La resistencia provoca un gasto extra de energía. La cantidad de energía extra necesaria para vencer la resistencia depende de la oposición del objeto... o del sujeto. 


Todos venimos a este mundo equipados con un cuerpo físico y sus instrucciones de uso están almacenadas en nuestro cerebro. Cantar es una de las funciones naturales de este cuerpo con el que nacemos y sus instrucciones de uso están también alojadas en nuestra mente. Yo no enseño a cantar sino a encontrar el canto. Yo sólo puedo señalar la puerta, sólo puedo guiar hacia ese archivo que contiene toda la información. Pero la información, el manual de uso, el "programa" está dentro de cada uno. Yo no puedo atravesar puertas ajenas, sólo ayudar a encontrarlas. Puedo hacerlo porque primero encontré la mía y la atravesé. Luego ayudé a otros a encontrarla y, salvo aquellos que con férrea actitud se resistieron, aquellos que sí se animaron llegaron tan lejos como su propia pasión los llevó. 


Mi pasión, mi deseo es ayudar a formar el coro universal donde cada quien aporte su única, bella e indispensable voz. Pero sola no puedo porque mi deseo depende del deseo de todos ustedes, del amor y la pasión de todos nosotros por integrar ese coro universal tan disonante en estos tiempos como en tiempos anteriores. Lograr la armonía interna necesaria para lograr la armonía universal requiere del deseo de ser felices. La pasión, que es amor mas esfuerzo, es la corriente poderosa que nos arrastra hasta la meta dorada. La pasión y la felicidad son el centro gravitatorio, el corazón de la vida.

11 agosto 2011

El Aprendizaje Liberador

Es cierto que no escribo diariamente para este blog. Y me apresuro a decir que no es falta de interés y dedicación sino más bien el entender lo definitivo de una publicación en Internet. Gentes de todo el mundo pueden leer mis publicaciones, mis palabras. Y no digo esto con soberbia sino con la consciencia del alcance que este medio tiene: una persona cualquiera de cualquier parte del mundo busca información, ingresa ciertas palabras a los buscadores y ahí, quizás, en una inmensa lista, aparezca un link a este blog. Y cuantas más personas ingresen en este blog, más veces y cada vez mejor posicionados surgen estos links y así sucesivamente, cual bola de nieve.

Cuando veo tal desarrollo claramente no puedo sino sentir una gran responsabilidad en cuanto a lo que escribo. No puedo sino ser absolutamente consciente de mis palabras, más aún cuando sé cuánta vehemencia arrastra mis palabras tanto habladas como escritas o cantadas.


El tener voz propia conlleva responsabilidad. El acceso a un medio de difusión, incluso a uno tan multitudinario y democrático como lo es internet obliga a ser responsable en el mensaje. También el acceso a la vida social exige ser conscientes de nuestros actos.

Como soy consciente ahora que estas palabras no reflejan la realidad que vivimos: como cualquiera accede a este medio, parecería que la responsabilidad se diluye: "si todos lo hacen..." Pero bien sabemos que ampararse en el anonimato que ofrece la multitud no es excusa valida desde la ética.

¿Qué tiene que ver ésto con el canto? Pues mucho sino todo. Tiene que ver con cada momento de nuestras vidas, tiene que ver con lo conscientes que somos o no somos respecto a cada cosa que hacemos y decimos durante el transcurso de nuestra vida. Y no me refiero a la autocensura, sino a la comprensión última de los motivos que nos mueven sean conscientes o inconscientes.

Sucede una y otra vez en cada clase que doy: mi tarea consiste más que nada en guiar a cada alumno en el autoconocimiento de su propio cuerpo, mente y espíritu como instrumento único e irrepetible de la propia expresión. Tarea que no puede llevarse a cabo sin ser plenamente conscientes. Y la consciencia lleva responsabilidad. Una y otra vez observo el empeño erróneo por dominar, someter aquello que en verdad debe ser comprendido y acompañado. Una y otra vez me veo interrumpiendo un esfuerzo denodado y frustrante por querer expresar lo que se desconoce por medios igualmente desconocidos, esfuerzo inútil por dominar aquello que es uno mismo y la tremenda paradoja: ¿Quién domina y quién es dominado? y la respuesta lógica y evidente: el que domina es el dominado, el que observa es el observado. 


Comprender que no hay división, que cuerpo mente y espíritu son uno solo y lo mismo. Ver claramente que cada parte es indivisible del total, que cada individuo es parte indivisible de la sociedad, y la sociedad parte indivisible del universo que habita, que uno es el mundo y el mundo es uno, en fin: la parte no es divisible del todo, y si ataco la parte ataco el todo y si ataco el todo ataco la parte. Si me daño daño a los otros, si daño a los otros me daño a mí mismo. Que no puedo dominar sin ser, a mi vez, dominado.

Y es entonces que observo el mundo alrededor y veo que lo que sucede en las clases no es diferente a lo que sucede en lo cotidiano. Desde el empeño individual en aprender a cantar, a comer con palitos en vez de cubiertos o practicar un deporte, (por poner ejemplos), hasta el empeño colectivo como el elegir gobernantes, asistir a una protesta y hasta el extremo del vandalismo y saqueo como los que observamos con asombro suceder en Inglaterra veo el mismo hilo conector: El desordenado, excesivo, ininteligente desgaste de energía: Ser a una vez el cuerpo y el tumor que lo consume. En todos los casos es lo mismo: se busca dominar lo que se desconoce, se ataca el efecto y no la causa. Se intenta por cualquier medio re-mediar, es decir, encontrar paliativos, atar con alambre, arreglar lo que es sin saber qué es ni cómo funciona. Y lo más grave aún: sin tener idea de porqué se quiere arreglar lo que evidentemente no funciona. Y es que nunca se arregla: si nos tomamos apenas unos minutos para comparar la desvensijada, infinitamente remendada realidad con el ideal, es fácil ver que la brecha entre lo real y lo ideal es abismal.

Y es que la dominación, el sometimiento violento generan resistencia, y como cualquiera que entienda un poquito de física o de electricidad sabe: la resistencia consume más energía. Y lo mismo se aplica a cualquier
situación ya sea física , mental, espiritual, social, económica, etc. Pero de las formas de resistencia y sus efectos ya voy a referirme en otra oportunidad.

Las antiquísimas culturas asiáticas hace ya milenios aprendieron que los procesos una vez en marcha, como el de la naturaleza, responden a infinitas variables que no se pueden dominar sino acompañar.

Un jugador de Fútbol me dijo una vez que el mejor jugador no es el que más corre sino el que está parado en el lugar justo en el momento exacto. El buen jugador no corre, no se impone con violencia sino que sabe ubicarse, acomodarse, el que ve no sólo su oportunidad sino el desarrollo general no sale a buscar la pelota sino que le cae a los pies y generalmente bien acomodada.

"Siéntate a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo" o también "Quien corre detrás de lo que busca no permite que aquello que le pertenece lo alcance".

La manera occidental conoce sólo una manera de accionar: la dominación. De la dominación se desprende la idea de superación. De superar y dominar deviene la idea del enemigo. Y al enemigo se lo ataca. Si no estamos conformes con algo, ese algo se convierte en nuestro enemigo, si no estamos conformes con quienes somos nos convertimos en nuestros enemigos. Y al enemigo se lo ataca: al problema se lo ataca, al orden o al caos se lo ataca, al cambio se lo ataca, al aprendizaje se lo ataca. Siempre ese obstáculo por delante, esa zanahoria inalcanzable que, si lo pensamos, ni siquiera podemos explicar porqué la deseamos tanto.

Desconocemos los motivos, desconocemos las causas, desconocemos el funcionamiento, desconocemos las razones, desconocemos incluso que desconocemos. Y en irreflexivo ataque enfrentamos lo que se nos cruce, la vida misma.

Con visión y conocimiento acotadísimos pretendemos ir detrás de lo que queremos. sin saber si es lo que queremos, si es lo que nos conviene ni cómo obtenerlo.

Si desde nuestra más tierna infancia se nos enseña a atacar lo que sea que se interponga a nuestros antojos ¿Es entonces tan extraño que actuemos de ese modo? Si violencia es lo que percibimos, si el ataque y la dominación es nuestro leiv motif ¿Podemos esperar respeto, comprensión y paz? ¿Puede acaso una sociedad violenta con historia y deseos imperialistas criar hijos pacíficos, bondadosos y respetuosos de sí mismos como de los otros?

Gran parte de mi tarea en una clase es destacar la idea, tan combatida por la misma estructura social, de que aprender no es dominar sino ser conscientes de un proceso, en este caso del canto. Cantar es un proceso que requiere la comprensión del aparato fonador y sus funciones no sólo desde lo teórico sino también desde lo práctico. Para ser conscientes al punto de ser capaces de comprender es necesario que la mente especulativa detenga su impulso de dominar lo que sucede para dar paso a la atención absoluta y así percibir lo que realmente sucede.

La atención, la percepción concentran toda la energía en un foco. Para que esto suceda es necesario que la energía no se disperse en movimientos vacuos ni procesos mentales fútiles. Comprender no es un ejercicio mental sino, por el contrario un permitir, mediante la quietud, que surja y se muestre por sí mismo aquello que se desea obtener. Cantar es en todo sentido un ejercicio natural que cuerpo, mente y espíritu conocen y reconocen como capacidad estructural. Aprender a cantar no es sino el camino de reconocimiento consciente de aquello que ya es parte de nuestras funciones naturales.

Así también la imaginación y la creatividad no pueden aprenderse en sí mismas sino que lo que se aprende es a permitir que surjan, que se revelen a sí mismas. Lo que aprendemos es a abrir la puerta.

Es fácil entender que no puede expresarse creatividad sin la libertad. Y no puede haber libertad donde hay control y dominación.

Pongamos otro ejemplo: cualquiera que hubiese experimentado la pesca tradicional con caña, tanza y anzuelo sabe bien que la paciencia y la quietud son básicos en esta tarea. Concentrar la atención por el tiempo que sea necesario: no es simplemente quedarse quieto a esperar, es enfocar toda la energía en la atención absoluta, como el gato ante su presa, ese instante en que instintivamente el animal se inmoviliza completamente y es todo músculos tensos y ojos abiertos, oreja parada y naríz húmeda y temblorosa. entonces de un salto cae la presa, de un tirón se engancha al pez, ahora pescado.

De igual manera se atrapa la imaginación, la creatividad. Podría dar miles de ejemplos pero creo que ya está suficientemente claro: desconocer los motivos, las razones, las causas, las formas lleva al error del intento de dominación, de la reacción sin sentido, del desgaste de energía vital. La disciplina violenta es la contracara del caos uno lleva al otro y se retroalimentan, generando un círculo vicioso que demanda cada vez más energía y maquillaje para disfrazar lo real de ideal.

El ataque no es sino una carrera alocada hacia el abismo. Sin quietud no hay comprensión, sin comprensión no hay acción efectiva. El dominar al otro o a uno mismo es ver la vida como un objetivo al que se ataca y todo lo que me rodea es mi enemigo incluso mi cuerpo, mente y espíritu: todo es material a dominar. En tan belicoso estado hallar la paz y quietud necesarias para comprender y acompañar los cambios y crisis que son parte de la vida es absolutamente imposible. Ni hablar de aprender. La paz nada tiene que ver con la violencia, uno no lleva a lo otro: no se tocan, no son coincidentes, no pueden estar un un mismo espacio. La paz y la violencia son estados absolutos completamente distintos, caminos totalmente dispares. Y sea dicho de paso: al amor no se lo conquista, se lo acepta.

Si tuviese que explicar todos los males del mundo, todos los sufrimientos y frustraciones, toda manera violenta de realizar nuestros deseos lo haría con una sola palabra: Codicia.

Codiciamos lo ajeno, lo que se nos muestra, lo que se nos oculta, lo que no tenemos y de lo que tenemos codiciamos más. Al punto de poner en riesgo lo que más amamos, lo que más nos enorgullece, lo que ya tenemos por conseguir aquello que codiciamos. La codicia es violencia en estado puro.

Y la codicia nos ciega hasta tal punto que no vemos que lo que queremos ya lo tenemos, que no hay más que detenerse unos momentos, respirar hondo... y dejar que la felicidad nos alcance.


20 julio 2011

Rejuvenecimiento Mental con ondas Schumann

El sonido puede afectarnos para bien o para mal. Es una onda comparable a la luz que viaja a una velocidad más lenta. Pero al igual que la luz afecta la materia y por tanto el cuerpo humano y el cerebro mismo reacciona a sus vibraciones. Aquí les dejo un video con ondas Schumann incorporadas para crear un efecto rejuvenecedor neuronal. ¡Que lo disfruten!